Ideas from the deep: John Romero y John Carmack

Es interesante como la combinación de curiosidad y un poco suerte se puede convertir en el combustible para hacer realidad los sueños de un par de chicos para después llevarlos a formar una de las empresas de videojuegos más importantes y reconocidas de los últimos 30 años. Todo aquel que alguna vez en su adolescencia o vida adulta allá tocado un videojuego, tiene la responsabilidad de saber sobre: Id Software.

La historia de un joven llamado John Romero

John Romero y John Carmak, tan diferentes, pero, con muchas similitudes a la vez, es interesante conocer la historia de estos dos personajes.

John Romero y John Carmak Fundadores de la mítica ID Software.
Imagen: Hobby consolas

Alfonso J. Romero nacido un 28 de octubre de 1967, en Colorado Springs, Colorado, el clásico chico que soñaba con ser un rockstar, a quien le gustaba el heavy metal y vestía como todo una estrella de rock. Desde muy joven se interesó en los videojuegos, pasando muchas horas frente a un televisor, únicamente por el amor a estos, tanto así que más adelante toda esta pasión y amor hacia esta industria lo llevaría a interesarse en la programación y esto a su vez lo llevaría a saciar su sed de conocimiento mediante visitas al Campus del Sierra College, ahí conocería a uno de sus primeros amores “Colossal cave adventure” un videojuego que lo llevaría a querer aprender más y darse cuenta que la programación era la piedra angular de esta nueva pasión que se desarrollaba dentro de él.

Scout Search” el primer juego de John Romero. Imagen: Smug smug

Era una navidad de 1982, poco tiempo después de su cumpleaños está nueva forma de disfrutar la vida lo llevaría a pedir de regalo de navidad, cosas un tanto inusuales para un adolescente de 15 años, y es que sus peticiones serían: Apple Graphics Arcade Tutorial y Assembly Lines, dos libros para programar en el ordenador Apple II.

Después de devorar una gran cantidad de libros, pizza e incontables desvelos, el esfuerzo de John Romero daría frutos y es que llegaría su primera oportunidad para publicar un juego, “Scout Search” en la revista incide Magazine, lo cual también traería su primer cheque de ganancias, a partir de aquí las cosas cambiarían y una serie de eventos empezarían y a su vez una carrera como programador profesional iniciaría. En 1987, durante la realización del AppleFest lograría llamar la atención del community manager de Origin Systems. Sin embargo esto no sería suficiente para ganar un contrato.

Con 21 años y toda la vida por delante, John Romero sería fichado por parte de Softdisk, una empresa ya establecida dedicada a fabricar y vender software por correo, iniciando así, la verdadera aventura.

John Carmack

Al igual que Romero, del otro lado del tablero tenemos a John Carmack, originario de Roeland Park, Kansas; nació un 20 de agosto de 1970, Carmack siempre sobresalió en clase. Mostrando una inteligencia certera, lector ávido en sus ratos libres, tuvo la gran fortuna de poder descubrir un ordenador Apple II, una gran herramienta para su insaciable hambre de conocimiento y unas ganas increíbles de seguir avanzando en el mundo de la informática.

Sería introducido al apasionante mundo de los videojuegos, con el lanzamiento en 1978 del título Space Invaders en las salas de arcade, sin embargo este no sería el único título que despertaría su curiosidad, el juego también de arcade basado en persecución de unos fantasmas dentro de un laberinto lanzado 1980, Pac-Man, también dejaría una fuerte impresión en él.

Shadow Forge, la primera creación de John Carmack
Imagen: CRPGaddict

Al cumplir los 14 años, se encontraría con limitaciones que intentaría zanjar de una forma poco coherente y es que ante la falta de capital para adquirir su propio equipo de cómputo vería la manera de ingresar en una escuela para ayudar a un grupo de niños a robar computadoras Apple II, debido a esto, Carmack sería puesto bajo custodia y enviado para una evaluación psiquiátrica (el informe daría como resultado: “no empatía por otros seres humanos” y describe a Carmack como “un cerebro con piernas”). Carmack fue condenado a un año en una correccional juvenil.

Dada la situación, sus padres se darían cuenta de la pasión y las ganas de continuar aprendiendo, con lo cual decidirán impulsar el talento del joven Carmack, por lo que verían la posibilidad de comprar una Apple II, de está manera comenzaría su historia dentro de la creación de videojuegos y en apenas seis meses vería realizada su primera obra, ShadowForge.

Cobrado su primer cheque de 1000 dólares, John Carmack ya era formalmente un desarrollador. De está forma volvería a repetir la estrategia, creando y vendiendo Wraith, su segundo juego, por el doble de ganancia.

“wraith” segunda creación de John Carmack
Imagen: Giantbomb.com

Pasando el tiempo Carmack seguiría creando videojuegos, para posteriormente colocarlos a la venta, de está manera el vería realizado su sueño de dedicarse a la creación de videojuegos, terminaría convirtiéndose en su propio jefe, trabajando a su ritmo, sin embargo, dado su talento, existía una empresa que seguiría de cerca cada lanzamiento y compraría cada uno de sus juegos, de está forma al ver la gran capacidad para desarrollar videojuegos de Carmack, vería la manera de invitarlo a una entrevista de trabajo, negándose esté a cada propuesta realizada, pues no veía razón alguna para cambiar su estilo de trabajo, su forma de vida y someterse a un horario. Sin embargo la insistencia de dicha compañía sería tal que terminaría cediendo ante sus súplicas y asistiría finalmente a una entrevista. El nombre de la empresa: Softdisk.

Softdisk, Jonh, el otro John y Gamer’s Edge

Cuando esta aventura tuvo inició, como tal no existía el internet, era simplemente una red que conectaba los ordenadores de instituciones educativas, dado que su uso era únicamente educativo. En cambio, para uso particular, utilizaban BBS (Bulletin Board System), era un software para redes de ordenadores que permitía a los usuarios conectarse al sistema a través de línea telefónica, igualmente les permitía descargar software y contestar mensajes. Sin embargo aunque se escuchara fácil, tenía sus complicaciones, dado que las redes se saturaban mucho más fácil que hoy en día.

En cambio, existían otras formas de lograr adquirir los productos dadores de diversión y es que Softdisk presentaba un negocio bastante atractivo: venta de Software de manera mensual en forma de diskettes, por medio de una suscripción, lanzado en 1986 para IBM PC. Los usuarios del servicio, se contaban por millares y en 1987 Softdisk ya acumulaba 100.000 suscriptores que pagaban un aproximado de 9,95 dólares al mes para recibir su diskette.

El fundador de la empresa, Al Vekovius, llamó a Jay Wilbur, un editor al que había conocido en una convención de videojuegos, para ver si podía ayudarle con su creciente negocio. Así fue como Wilbur, Romero y Lane Roathe, otro programador que buscaba trabajo y con quien Romero había compartido piso, llegaron a la empresa. Aunque Softdisk no había prestado mayor importancia a los videojuegos como parte de su selección de software mensual (sin embargo los incluían ocasionalmente), la llegada de Jay Wilbur cambiaria esta política. El desarrollo de videojuegos era algo en lo que ya trabajaban otras empresas, si Softdisk, no incursionaba en esté mercado, era claro que se hubiera quedado atrás y además: ¿Por qué no incluir videojuegos en su catalogo?.

Romero, por su parte: no tenía ningún interés en programar software ofimático, solo quería programar juegos. A su jefe, Al Vekovius, aunque al principio eso no le parecía del todo correcto, con el tiempo pasaría a verlo como algo perfecto y así, John Romero y Lane Roathe, pasarían a ser los primeros empleados de una nueva división de la empresa dedicada exclusivamente a la programación de videojuegos.

Romero tenía asimismo un segundo objetivo: abandonar el Apple II en favor del PC, ya que sentía que el equipo estaba perdiendo cuota de mercado a marchas forzadas. En cuestión de meses, Romero consiguió portar a PC uno de sus juegos de Apple II, “Pyramids of Egypt”.

La habilidad de Romero, pasaría a jugarle una mala pasada y es que derivó en una mayor carga de trabajo para él, viéndose con la obligación de reescribir para PC los programas de algunos de sus compañeros de la empresa que no sabían programar en el nuevo lenguaje usado en los ordenadores, llamado C.

Esto haría crecer la frustración de Romero, quien tomaría cartas en el asunto y le daría un ultimátum a su jefe: si continuaba, portando programas ofimáticos de Apple II a PC, se iría a trabajar para Lucas Arts, para poder dedicarse a los juegos. A pesar de la creciente popularidad de los ordenadores o PC, para estos no había juegos que realmente exprimieran las capacidades de la PC, ya que en opinión de Romero, los juegos de PC todavía estaban por detrás de Apple II en cuanto a gráficos y complejidad técnica, así que si querían crear un impacto en el mercado, ese era el mejor momento para invertir.

Dada la insistencia de Romero y la confianza que Al Vekovius depositaba en el, estuvo de acuerdo en expandir los intereses de Softdisk, y decidieron lanzar un nuevo servicio de suscripción: un diskette bimensual dedicado únicamente a videojuegos. A sabiendas de la popularidad del mercado y más que nada para hacer frente a esta tarea, Vekovius les indicó que podían contratar a otro programador. Fue entonces cuando Jay se acordó de cierto programador freelance que les había enviado alguno de sus juegos: John Carmack.

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